HOY ME VOY
Hoy no vengo a reprocharte nada,
ni a tender sobre tu sombra
la amargura de mis lágrimas.
Vengo apenas a recoger mis sueños,
como quien levanta flores marchitas
después de una tormenta larga.
Te amé…
con esa devoción desmesurada
con que se encienden velas
en los altares del alma.
Te amé sin medida,
sin más defensa que mi ternura,
creyendo que era amor
y no simple aventura.
Pero tu corazón ...distante y altivo...
nunca aprendió el idioma del mío;
yo hablaba de eternidades
mientras tú contabas instantes.
Y así, lentamente,
mi esperanza fue quedándose descalza
sobre el mármol frío
de tu indiferencia.
No te culpo.
Hay hombres que no saben sostener
la transparencia de un amor sincero;
les asusta la profundidad
donde una mujer se entrega por completo.
Hoy me voy.
No con estrépito,
no con rencor…
Me voy con la dignidad intacta
y el corazón herido, sí,
pero aún capaz de latir sin tu nombre.
Quizá algún día recuerdes
que hubo una mujer
que te ofreció su infinito
y tú la dejaste pasar,
como se deja pasar la primavera
sin abrir la ventana.
Y cuando el silencio te visite,
cuando la noche te pregunte por mí,
tal vez comprendas
que no era costumbre lo que te amaba,
sino un alma enamorada.
Y las almas,
cuando se retiran,
no regresan jamás del todo.
© 2026 Lunna Gris...Ramonika. Todos los derechos reservados. Estados Unidos Mexicanos.
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Comentarios
Este poema duele, pero de una manera digna. Me gustó mucho ese “Hoy me voy” sin rencor. Eso es actuar madurez, un poema muy elegante para hablar de algo tan doloroso como son las despedidas. Felicidades Ramonika, tu Lunna Gris es hermosa.
Hermoso poema, Ramonika. Me gustó mucho leerlo. Se siente esa decisión de irse sin rencor, aunque por dentro todavía duela. Hay partes que llegan porque hablan de cuando uno da todo por alguien y al final entiende que ya no puede seguir ahí. Te felicito, poetisa, muy bonito poema. 🌹
Ramonika. Me gustó. Es un poema triste, profundo y muy hermoso. Se siente cada palabra, especialmente ese dolor de irse todavía amando, pero eligiendo la dignidad. La voz de Nitza, unida a tus letras, le da vida al poema. Y la voz de Nitza, unida a tus hermosas letras, le da vida, una emoción y un sentimiento especial al poema. Felicidades a las dos.